Cuando pasan cosas como lo que ha ocurrido este fin de semana, sale a la luz el triste recorte de derechos que los jugadores de videojuegos han sufrido en los últimos años.

Seguimos pagando lo mismo que antes, incluso más (los juegos de nueva generación han subido de precio), pero hemos perdido todos nuestros derechos sobre los juegos, hasta el punto de que no funcionan sin Internet. Aunque el juego no utilice internet, y lo tengas instalado en tu consola.

Como decimos en la introducción, el servicio Xbox Live se ha caído dos veces durante horas este fin de semana, tal como se puede comprobar en la web Downdetector:

Caída Xbox Live

La caída del servicio comenzó el viernes por la noche, y se mantuvo hasta el sábado por la mañana. Cuando Microsoft anunció que lo había solucionado, a las tres horas Xbox Live volvió a caerse, y se mantuvo inoperativo hasta el domingo por la mañana.

Durante este tiempo mucho usuarios reportaron que no podían iniciar sesión con la consola, ni jugar online, ni lanzar juegos en la nube, e incluso que no era posible ver Netflix o Disney+ desde la consola.

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Estas limitaciones son normales porque son funciones online, que no están accesibles si el servicio online se cae. Y también se puede admitir alguna caída de vez en cuando, en plataformas tan grandes y complejas como Xbox Live.

Pero lo que ha molestado a muchos usuarios es que tampoco han podido jugar offline ajuegos digitales que no usan Internet, y que tienen instalados en su consola Xbox que está marcada como consola principal, es decir, que son los dueños.

Tal como le ha pasado a un editor de The Verge, al intentar jugar a estos juegos en modo offline la consola pide identificarse. Pero como el servicio está caído no es posible identificarse, y quedan bloqueados: 

No debería haber ningún impedimento para poder jugar con ellos aunque la consola no esté conectada a Internet, pero el DRM de Microsoft ha vuelto a hacer de las suyas, dejando claro a los jugadores quién es el verdadero dueño de los juegos.

Al final, los únicos que no han tenido problemas son los usuarios que compran los juegos en disco. El clásico sistema que más se acerca a lo que antes se llamaba “comprar” un videojuego.

Es lógico que mucha gente opte por los juegos digitales y que Microsoft los proteja con DRM. Pero debería afinar mejor cómo funciona ese DRM, cuando sus sistemas se caen.

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